¿Cómo Incrementar tu Conteo de Glóbulos Blancos?

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El rango normal de glóbulos blancos en la sangre es entre 4500 y 10000 por microlitro. Cuando el conteo de glóbulos blancos baja a menos de 4500 es motivo de preocupación. Esta condición es llamada leucopenia. Otra condición llamada neutropenia es un tipo de leucopenia y es caracterizada por una deficiencia de neutrófilos granulocitos, un tipo específico de glóbulos blancos que son los más abundantes en el cuerpo 

Algunas causas de la leucopenia incluyen infecciones virales agudas tales como gripe, influenza, deficiencia de cobre y zinc, fiebre tifoidea, dengue, malaria, tuberculosis y enfermedad de Lyme. Otras causas incluyen anemia aplásica; cancer como el cáncer de hueso, que daña la médula ósea, y el linfoma, que es un cáncer que comienza en los glóbulos blancos; Quimioterapia y radioterapia, que afectan la actividad de la médula ósea; y enfermedades autoinmunes como el lupus. 

La falta de suficientes glóbulos blancos debilita el sistema inmunológico, haciéndolo más susceptible a las bacterias y virus que causan enfermedades. Si la deficiencia no es tratada, estas enfermedades se harán más fuertes con el tiempo, haciendo tu cuerpo incapaz de luchar contra las enfermedades en lo absoluto.

1. Garra de gato (Uncaria Tomentosa)

La garra de gato es una planta de América del Sur que se encuentra en las selvas tropicales en el Amazonas que posee increíbles propiedades inmunológicas. Un estudio realizado en 2001 publicado en Fitomedicina estableció que cuando 12 adultos consumieron diariamente dosis de extracto de garra de gato por 12 semanas, experimentaron un incremento en la producción de leucocitos. 

Los estudios también demostraron la eficacia de consumir garra de gato en pacientes que tenían bajos niveles de glóbulos blancos después de la quimioterapia. Sin embargo, los pacientes con cáncer deben consultar a su médico antes de consumir esta hierba ya que se sabe que se ha promovido la supervivencia de células leucémicas en condiciones de laboratorio.

Nota: consulta a tu médico antes de consumir esta hierba si estás en algún tipo de medicación. Si tomas coagulantes, usa la garra de gato con cuidado ya que puede inducir el sangrado. 

2. Astrágalo

También conocido como "huang chi", el astrágalo es una hierba china derivada de la planta de astragalus membranaceus. Posee increíbles propiedades para promover la producción de glóbulos blancos. Un estudio realizado en 2006 y publicado en Investigación de Filoterapia estableció que cuando los pacientes consumen astrágalo por separado y en combinación con otras hierbas por siete días, la actividad de las células del sistema inmune se fortalece. 

El astrágalo no elimina el cáncer desde las raíces, mejora significativamente el sistema inmune de los pacientes con cáncer mediante la promoción de fagocitosis en los glóbulos blancos existentes. Un estudio publicado en 2006 en Cartas de Cáncer establece que el astragalus membranaceus enxhibe el incremento de células T en los pacientes con cáncer. Las células T son las células que permiten el incremento de glóbulos blancos en el cuerpo. 

El astrágalo está disponible en pastillas o en suplementos, como un extracto de alcohol y es prescrito por algunos doctores en su forma inyectable.

Nota: consulta a tu médico antes de tomar esta hierba por cualquier efecto secundario e interacción con otros medicamentos. 

3. Echinacea

La echinacea es una hierba americana muy investigada excelente para mejorar el sistema inmune. A diferencia de las vacunas que se dirigen a una enfermedad en específico y antibióticos que atacan directamente a las bacterias, la echinacea estimula la actividad de los glóbulos blancos que combaten los desórdenes a través de un proceso llamado fagocitosis. 

Un estudio realizado en 2005 publicado en la Revista de Farmacia Clínica y Terapéutica encontró que 11 individuos sanos (entre 26 y 61 años) que consumieron pastillas de echinacea diariamente por 14 días experimentaron un incremento en el número de glóbulos blancos y la estimulación de la actividad de los leucocitos.

Nota: pacientes con desórdenes crónicos como la diabetes deben consultar a los doctores antes de consumir esta hierba. Consulta a tu médico si estas en algún tipo de medicación antes de consumir esta hierba. Si tomas coagulantes, usa la echinacea con cuidado ya que puede inducir el sangrado. 

4. Ácidos grasos omega 3

Los ácidos grasos omega 3 incrementan en el cuerpo la producción de fagocitos, un tipo de glóbulos blancos que acaba con las entidades dañinas, como las bacterias que entran en nuestros cuerpos a través de un proceso llamado fagocitosis. Un estudio realizado en 2001 publicado en Epidemiología del Cáncer, Biomarcadores y Prevención encontró que los niveles de glóbulo blanos en las mujeres voluntarias incrementó cuando tomaron ácidos grasos. 

Además, un estudio publicado en 2013 en la Revista de Biología de los Leucocitos estableció que consumir aceite de pescado promueve la actividad de un tipo de glóbulos blancos llamados células B. Las comidas con más cantidad de ácidos grasos omega 2 incluyen aceite de linaza, aceite de pescado, semillas de chía, nueces, salmón, ostras, espinacas y soja.

5. Vitaminas B6, B12, y ácido fólico

Las vitaminas B6 y B12 así como el ácido fólico son responsables de la producción de glóbulos blancos en el cuerpo. Un estudio publicado en 2001 en la Revista de Reportes de Casos Médicos establece que las personas con neutropenia que tenian niveles significativamente de vitaminas B6, B12 y ácido fólico, experimentaron un incremento en el nivel de los glóbulos blancos llamados neutrófilos corrigieron su condición después de consumir estas vitaminas.

La neutropenia severa puede causar cáncer. El estudio sugiere además un examen exhaustivo de las deficiencias de vitaminas B6, B12 y ácido fólico en los pacientes con neutropenia para centrar el tratamiento. Las comidas ricas en vitamina B6 son las semillas de girasol, el pavo, el pollo, nueces secas, aguacates, bananas y espinaca. Mientras que las que contienen vitamina B12 incluyen cereales fortificados, leche baja en grasa y yogur, pollo, almejas, salmón y trucha. Las comidas ricas en ácido fólico incluyen los granos secos, lentejas, vegetales de hoja verde como el brócoli, espinaca, espárragos y las frutas cítricas. Los suplementos de este ácido también son una opción.

Nota: consulta a tu doctor para saber la dosis diaria recomendada de estas comidas/suplementos adecuadas para tu salud. 

6. Cobre

Los adultos sanos tienen entre 50 y 80 mg de cobre en su sangre. Una deficiencia de cobre conduce a otros desórdenes, incluyendo la leucopenia. Un estudio realizado en 2002 publicado en Sangre, encontró que la leucopenia y neutropenia son frecuentemente diagnosticadas de manera errada como síndrome mielodisplástico y no relacionado con una deficiencia de cobre. Luego en el 2012 un estudio publicado en Opinión Actual en Hematología estableció lo mismo y sugirió que los pacientes diagnosticados con leucopenia deben ser examinados por la deficiencia de cobre, lo que es normalmente la causa de esta condición.

Las comidas ricas en cobre incluyen los mariscos como ostras, langosta y cangrejo; col rizada; hongos; semillas como las semillas de lino y las de calabaza; nueces como nueces de brasil, piñoñes y pistachos; legumbres, frutas secas y aguacates. Los suplementos de cobre también son una opción. Recuerda siempre consultar a tu médico para saber la dosis diaria correcta de estos suplementos o comidas. 

7. Zinc

No es un secreto que el zinc es un excelente mejorador el sistema inmune. Por ello hay varios estudios en la correlación entre la deficiencia de zinc y la reducción de los glóbulos blancos, como un estudio realizado en ratas en 2009 y publicado en la Revista de Ciencia Nutricional y Vitaminología. Luego de consumir una dieta baja en zinc por 4 semanas, las ratas mostraron niveles reducidos de monocitos y granulocitos (tipos de glóbulos blancos). Este estudio creó una fundación para estudios realizados en humanos, pero aún se requiere más evidencia. 

Una deficiencia de zinc está directamente asociada con un gran número de desórdenes del sistema inmune, incluyendo el cáncer. Un estudio publicado en 1997 en Actas de la Asociación de Médicos Americanos estableció que una deficiencia de zinc conlleva a niveles reducidos de células T, un tipo de glóbulos blancos responsables del sistema inmune.

Por otro lado, una ingesta regular de zinc promueve la producción de células T en el cuerpo.

8. Ejercicio regular

El ejercicio regular aumenta significativamente el sistema inmune.Promueve la circulación, incluyendo los glóbulos blancos a varias partes del cuerpo. Sin embargo, los estudios demuestran que sobre ejercitarse  promueve efectos contraproducentes como un decrecimiento de glóbulos blancos en el cuerpo.

Un estudio realizado en 2003 y publicado en la Revista Escandinava de Inmunología establece que los hombres jovenes sometidos a entrenamiento militar por 5 o 7 días mostraron un incremento y un subsecuente decrecimiento en el número de neutrófilos y monocitos, mientras que otros glóbulos blanos como linfocitos y eosinófilos se redujeron. El conteo de neutrófilos, específicamente, mejoró significativamente en los primeros días, pero luego bajaron a medida que el ejercicio se hacía más intenso.

Esta es la prueba de que el ejercicio es importante para la salud, pero aún así no debes sobre extenderte. 

9. La pose de la cobra del yoga

Mientras que todas las formas del yoga mejoran la circulación y promueven la producción de glóbulos blancos, la pose de la cobra en particular activa la glándula del timo situada detrás del esternón. La glándula del timo produce células T que combaten las enfermedades. 

  1. Acuéstate sobre el estómago, estira las piernas y coloca las manos ligeramente por debajo de los hombros con las palmas hacia arriba y los codos doblados hacia arriba.
  2. Presiona los muslos, el ombligo y la parte superior de tus pies en el suelo. 
  3. Inhala y levanta lentamente la parte superior del cuerpo (cabeza, pecho y abdomen) con el apoyo de tus brazos acercando tus omoplatos.
  4. Mantén la posición, estira el coxis y la corona de la cabeza más atrás.
  5. Mantén esa postura de 15 a 30 segundos, exhala, baja el torso hacia el suelo y coloca tus manos a un lado.
  6. Descansa y repite el ejercicio de 5 a 10 veces.

10. Buena higiene

Si tienes un conteo bajo de glóbulos blancos, es extremadamente necesario practicar una buena higiene. Esto es necesario para mejorar tu sistema inmune. Si estás practicando alguna de las medidas antes mencionadas para aumentar tus glóbulos blancos, tus higiene puede mejorar o romper tu esfuerzo.

Una higiene pobre va a incrementar tu riesgo de infección, suprimiendo tu sistema inmune y decreciendo la producción de glóbulos blancos. Asegúrate de lavar tus manos regularmente, evita las comidas sin pasteurizar y los alimentos crudos, lava y pela tus verduras muy bien antes de consumirlas.

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